Morgen. Invocando al abismo desde el vacío.

Morgen

Morgen

Hasta hace poco la historia de Morgen era terra incógnita, incluso para el más erudito. El icónico Grito de Munch como única distinción de su cubierta y una reproducción de las letras junto a los (erróneos) créditos de personal en el interior del álbum, reimpreso en 2004 por Radioactive, era poco más o menos toda la información que se podía encontrar de este conjunto de Long Island.

Morgen seguían siendo, a pesar de la mencionada reedición, una desconocida gota de agua en el diluvio universal que fue, a nivel discográfico, la psicodelia. Aquel «nuevo sonido» de la escena underground que empapó la cultura juvenil acaparando las listas del momento, propagándose en todas las esferas de la vida pop, movilizó a una por entonces atenta maquinaria discográfica. Las subsidiarias dedicadas al fenómeno brotaron con avidez, alimentando un crecimiento logarítmico del producto psicodélico. Una plaga lo suficientemente grande como para alimentar a no sé cuántas generaciones venideras.

Una de esas subsidiarias fue Probe Records. Bajo el paraguas del gigante ABC Records, Probe se encuadró en la jerarquía de Grand Award Records. Encabezada por Joe Carlton —un veterano productor y A&R de diversas compañías, también director de Command, otra subdivisión de Grand Award—, su propio nombre («sonda», en inglés) autodefine las intenciones prospectivas con que fue creada en diciembre 1968. No obstante, la financiación de este laboratorio subterráneo pedía a cambio resultados comerciales y, a pesar de algunos arañazos a las listas nacionales —el meloso single «Sympathy» de Rare Bird alcanzó el puesto 117 y el álbum homónimo de Zephyr llego al 48— y de un desesperado golpe de timón hacia el soul para tratar de salvar los muebles, ABC extinguió la vida de su vástago en julio de 1970, llevándose también por delante su relación laboral con Carlton.
Como los tiempos que corrían, la vida de Probe fue corta y agitada. Los dos primeros volúmenes de los titanes británicos Soft Machine y el segundo de sus escasos singles («Joy of a toy»/«Why are we sleeping?»); los debuts de los mencionados Rare Bird y Zephyr; el nuclear heavy psych del tercer y último LP de The Litter (los creadores de «Action woman»); el iniciático LP de Plus; El maravillosamente ensoñador álbum psych de Saint Steven proyecto unipersonal del bostoniano Steven Cataldo, después líder de Nervous Eaters; y por supuesto quien nos ocupa, Morgen. Todo ello y más vio la luz en los escasos veinte meses que funcionó el subsello.

Editado originalmente en diciembre de 1969, Morgen parece entrar en escena de forma tardía. Los sonidos psicodélicos eran agua pasada a esas alturas, y nuevas ramas como el rock americano tradicional, el hard y el progresivo habían dado ya sus primeros brotes. Tampoco parecía Long Island, dimensión paralela de la que oficialmente procedían, el lugar más apropiado para una banda de tinte psicodélico. Todo ello podría inducir a pensar que Morgen no era más que un disparo al aire de algún advenedizo, o una de tantas estratagemas comerciales teledirigidas desde un sillón ejecutivo, cuando no una operación meramente contable de amortiguación fiscal.

Los primeros treinta o cuarenta segundos de escucha alejan estas ideas, y tras el segundo corte no solo se descartan por completo, sino que uno se pregunta dónde ha estado metido este disco todo este tiempo. Es demasiado herético para un simple copista. Intenso, lúcido, despreocupado, asilvestrado y sutil al mismo tiempo… Auténtico, en fin, como un animal salvaje. La calidad de la mezcla y de la grabación es desigual pero el elemento psicodélico fluye intensamente, convertido en un magma que sublima todo a su paso. Capas de guitarras incendiadas se regodean endureciendo y envenenando el sonido de la banda, que se desnuda desinhibida en improvisaciones, transportando una alucinada voz principal que tan pronto se desgarra enajenanada como se sosiega en hipnóticas armonías. En la música de Morgen, como en la de pocos, se puede decir eso de «se ven otros mundos». Son el sueño de todo psiconauta.

Ante semejante despliegue, la falta de información se nos clava a cada escucha como la aguja al vinilo. El destino hizo que en 2010, más de cuarenta años después, un comentario de un tal SM apareciera en el blog de Richard Morton Jack, titánico investigador y archivista londinense, fundador asimismo de la certera casa de reediciones pysch, Sunbeam Records. Subsiguientes contactos dieron como fruto una generosa entrevista publicada en noviembre de ese mismo año, que desvelaba por fin la historia completa de Morgen, quizá más mundana de lo que el misterio invitaba a imaginar.

Nacido en Brooklyn y mudado en su adolescencia a Long Island, Steve Morgen (voz, guitarra) era gran aficionado al softball, la música clásica y al rock & roll, con el que empieza a flirtear en su adolescencia imitando a Elvis y tocando en bandas de instituto. En 1963 empieza a probar suerte con sus composiciones en el conjunto The Village Four, embebido por el sustrato folk neoyorquino. Al año siguiente registra sus primeras canciones como solista y ficha por RCA, pero ante la falta de libertad creativa el orgullo se impone y deja plantado al gigante. No será la última vez. Siguiendo con su vida, ingresa en la universidad de Long Island. Es allí donde, a través de un compañero de softball, conoce a dos tipos de Queens, Murray Schiffrin (guitarra solista) y Bobby Rizzo (bajo). El germen de Morgen estaba sembrado. «Murray era un chico judío de Flushing de lo más convencional para la época», recuerda Steve. «Me chocaba mucho que alguien que tocaba con tanto desenfreno pudiera ser tan convencional, pero así era él». Murray y Bobby sugirieron reclutar a un batería a la altura, Mike Ratti, un animal del instrumento que destaca por su versatilidad y golpeo. Otro amigo de Murray, Barry Stock (guitarra), se une para completar la primera formación del grupo, bautizado primero The Dreame Spectrum y luego Morgen’s Dreame Spectrum.

Primera formación de Morgen

La formación original: Bobby Rizzo, Steve Morgen, Mike Ratti, Barry Stock y Murray Schiffrin.

Es esta, y no la que aparece en los créditos, la formación que pule y graba las canciones tal y como aparecen el disco. «Trabajábamos duro en un sótano de Queens y empezamos a sonar muy bien. Yo llevaba canciones o ideas y entre todos las trabajábamos y rematábamos. Nos lo tomábamos muy en serio y empezábamos a notar que teníamos algo especial entre manos. También salíamos juntos por ahí, íbamos a la playa, o a dar a una vuelta. Recuerdo que Mike Ratti y yo le tomábamos el pelo a Murray por la cicatriz que tenía en el pecho, de una operación de corazón que tuvo siendo un niño. Los tres nos reíamos de ello sin saber lo que sucedería después. Entre Murray y yo se creó un vínculo muy fuerte. Nos reíamos mucho, hablábamos en un lenguaje que nos habíamos inventado… Congeniábamos mucho, mis canciones despertaban sus habilidades y viceversa».

Murray Schiffrin

Murray Schiffrin

Se podría pensar que, a pesar de tanta inocencia y sano comportamiento, la influencia de las drogas hubo de ser definitiva para la inspiración del sonido de Morgen. Afortunadamente Steve se encarga también de destrozar este tópico: «Lo creas o no, no tomábamos drogas. Como mucho alguna cosa ligera, un poco de maría por aquí, o alguna raya por allá. Siempre he sido el típico que con una cerveza al sol empieza a patinarle la cabeza, así que las canciones del álbum no se grabaron bajo los efectos de las drogas». Las influencias musicales de la banda por aquel entonces entraban dentro de lo común: Dylan, Stones y Jefferson Airplane por la parte compositora de Steve; Pete Townshend, Jeff Beck, Page y Hendrix por la parte instrumental de Murray. Aunque comenzaron tocando versiones de Donovan, los Stones y los Youngbloods, a medida que avanzaba 1968 la banda se concentra en tocar las canciones de Steve. En sus letras se concentraba su preocupación por «la inhumanidad del hombre con el hombre, en la vida y en el amor», según relataba a Hullabaloo en noviembre del 68. «Quiero hacer consciente a la gente de la realidad de la muerte, la realidad de las preguntas sin respuesta». Las respuestas dogmáticas a estas preguntas «solo llenan la mente de excusas y rituales para aceptar la muerte. […] La verdad se esconde más allá, y eso es lo que busco con mis letras». ¿Paz y amor? Na…

Gracias a un compañero de instituto conocen a Stu Krane, un tipo excéntrico y de dudosa reputación que fue catalizador y a la vez corrosivo de la banda. Este les abre paso a un estudio de grabación, regentado por el multimillonario heredero de la familia McCormick-Deering y amigo personal de Jimi Hendrix y Greg Allman, Deering Howe. El lugar era en realidad un edificio de tres plantas en el que también ensayan y pasan la mayor parte del tiempo. Morgen, el disco que conocemos, fue grabado en ese estudio con la ayuda del ingeniero Jimmy Reeves y el técnico Stephen Gelfand a horas intempestivas a lo largo de 1968.

Durante esta misma época aprovechan para tomar contacto directo con el público de Nueva York en esporádicas actuaciones. Especialmente reseñable es la de una noche, como teloneros de John Hammond Jr., a la que acuden varias celebridades de la aristocracia rock. La novia de Steve, ex del cantante de Herman’s Hermits, les presenta a John Entwistle y Keith Moon, quienes confiesan su afinidad por la banda. Al comienzo del concierto versionean sin rubor «Foxy Lady» en las mismas narices de un Jimi Hendrix «colocado hasta las trancas y con una preciosa rubia en cada brazo», sentado en segunda fila. Esa misma noche, tras dos fenomenales pases, van directos al estudio y graban «Welcome to the void» a las 3 de la mañana.

A uno de esos conciertos acude Joe Carlton, quien demostrando su olfato no dudó en contratarles para su por entonces embrionario sello. Iban a ser la primera banda americana en ser publicada por Probe a finales del ’68, junto a los británicos Soft Machine. Las cintas ya grabadas comienzan a rodar en el estudio A de los ABC Studios de la calle 57 oeste para ser remezcladas por Russ Hamm, en presencia de Steve. Todo parece pan comido…

Stu Krane

Stu Krane

En ese momento entra en escena la avaricia, ese decisivo actor, tan oculto para el público, que puede disparar un carrera o segarla por los tobillos. Stu Krane ve en ABC su oportunidad para hacer dinero fácil, pidiendo fuertes adelantos a la compañía. Estas demandas irritan al personal ejecutivo y socavan la relación entre Morgen y Probe, que en respuesta retrasa una y otra vez la salida del disco, postergándolo a lo largo de 1969. Tras varios meses en esta dinámica, Mike Ratti y Bobby Rizzo se hartan y dejan la banda (poco después participarán junto a Murray, en el álbum de Jay & The Americans, Sands Of Time, mientras que Steve graba coros en el disco de su compañero de sello antes mencionado, Saint Steven). En verano la conducta del mánager cobra dimensión de maníaco, decidiendo tomar como rehén los derechos de la grabación para cobrar como rescate su ansiado botín pirata. Esto precipita una reunión con los directivos de ABC, a la que Krane llega rodeado de tres matones. Tras un tenso intercambio, los directivos entregan un cheque a Krane, que deja libre a Steve para rehacer su contrato con Probe, no sin antes haber destrozado el grupo, dejando en el limbo la edición del disco.

Usar el cuadro de Edvard Munch para la cubierta del tampoco es cuestión sencilla. Steve debe solicitar permiso al MoMa, cuyos responsables, no sin reticencias, fijan una reunión con Steve, en la que demuestra su conocimiento de la obra del expresionista noruego, así como una sólida justificación de uso. En un increíble cruce de casualidades, la letra de la canción «Purple» contiene el verso «El cielo sangra y el aire comienza a gritar», la misma frase que aparece en una carta escrita por Munch en la que describe el significado de El grito y que Steve leyó atónito años después de grabar la canción.

Estamos en diciembre de 1969. Finalmente ABC decide editar el álbum, pero recorta el presupuesto para compensar el imprevisto “Stu” y se obvia parte del trabajo de estudio. El resultado es agridulce en palabras de Steve, teniendo en cuenta que había sido grabado un año antes. A la referencia en LP Morgen (1969, ABC Probe CPLP 4507S) le acompaña el single «Of dreams»/«She’s the nitetime» (1969, ABC Probe 474), con una versión diferente a la del álbum en la cara A. El disco obtiene positiva aunque escasa recepción crítica pero, por el contrario, abundante espacio en radios locales gracias a varios influyentes DJs, empezando en Nueva York pero extendiéndose más tarde a otros núcleos como Boston, Atlanta y San Luis. La banda, lamentablemente, ya no está en forma para responder a sus fans. Mike Ratti y Bobby Rizzo son reemplazados por Rennie Genosa y Bob Maiman, «pero ya nunca fue lo mismo». Morgen siguieron activos unos meses más, con el núcleo creativo de Steve y Murray aún en funcionamiento y registrando jams de nuevas canciones. Una reunión, en principio positiva, para realizar un documental sobre el grupo, acabó siendo la gota que colmó el vaso, por la insistencia de uno de los productores en obtener los derechos de las canciones. La historia quería repetirse de nuevo y Steve, frustrado y desanimado por tantas manipulaciones, corta por lo sano. Su último concierto tiene lugar en el Fillmore East en primavera de 1970.

«Me fui a Colorado con mi chica de entonces. Al cabo de poco tiempo empecé a tocar con Werner Fritzsching, de Cactus y Pierce Arrow, pero no se grabó nada, era un tipo difícil de llevar. Después de un tiempo me mudé a Los Ángeles». No obstante, una última ocasión de encender el fuego creativo de Morgen tiene lugar, según Steve. «A mediados de los 70 Murray se había establecido como guitarrista del Joffrey Ballet y giraba con ellos por todo el mundo. Nos volvimos a juntar y ensayamos bastante en mi apartamento de la West End Avenue en Nueva York. Estábamos sacando cosas muy buenas y nos dimos cuenta de cómo echábamos de menos tocar juntos. Decidimos que queríamos hacer otro disco. Yo iba a dejar Los Ángeles y él iba a dejar o tomarse un descanso de lo suyo. Desgraciadamente, el destino se interpuso y nunca nos volvimos a ver. Murió durante una operación de corazón el 7 de diciembre de 1976. Le echo de menos MUCHÍSIMO».

Triste final para esta banda cuyos componentes nunca volvieron a gozar de acierto artístico y que mereció (como tantas) más lugar en su día, encontrado ahora gracias al revisionismo de los aficionados, que han ayudado a que «el disco encuentre su hueco».

Allvoxman.

FUENTESGalactic Ramble, Billboard, RateYourMusic.com, Fuzz acid and flowers (Vernon Joynson / Max Waller), Forced Exposure, YouTube, bsnpubs.com.

11 pensamientos en “Morgen. Invocando al abismo desde el vacío.

  1. juan Carlos

    Felicidades que buena reseña de una banda olvidada pero de magistralidad. ¿Donde estuvo todo este tiempo? en este año me enteré de esta excelente banda y me enamoré como cuando me enamoré de Pink Floy por primera vez.

    Hermano donde puedo conseguir las letras ya que quireo sacar covers de casi todo el album…. ademas que quiero recuperar este genero a esta genración!!!

    Mil gracias valiosa información.

    Responder
  2. allvoxman Autor de la entrada

    Hola Juan Carlos, muchas gracias a ti por tu comentario. Sobre las letras, si no las encuentras en Internet, la reedición en CD oficial que saldrá en breve en Sunbeam debe de llevarlas en el libreto: http://www.clear-spot.nl/item/368420/morgen_morgen_uk.html
    También las reediciones en vinilo que reproducen el «insert» original llevan las letras impresas en él, me suena haber visto este «insert» escaneado en alguna web, si lo encuentras ahí estarán.

    Un cordial saludo!

    Responder
  3. Johanna

    Maravilloso disco, joya de la sicodelia. Para mi fue amor a primera escucha. Gracias por el post

    Responder
  4. israel

    un disco delicioso, genial, tremendo aporte el tuyo, llegue a morgen por mera coincidencia en youtube y al buscar más información de la banda llegué a tu blog que por cierto es muy bueno, gracias por compartir tu conocimiento con nosotros!

    Responder
    1. allvoxman Autor de la entrada

      Gracias Israel, me alegra mucho que te guste el blog y que hayas disfrutado del texto. Espero desde la humildad que la información que comparto sirva para señalar nuevos caminos a otras personas.

      Responder
  5. Lutriícia

    Olá…
    Essa banda é boa demais, acabei de conhecer!
    Estou tentando procurar mais sobre ela, gostei muito! Estou o dia inteiro escutando.
    Beijos

    Responder
  6. Franz

    Tremendo grupo de rock, explosivo, radical, grandes músicos, creatividad y lo mejor de todo una letra desgarradora y sabia, el rock es fuerza y rebeldía así nació y no solo se manifiesta en su musica sino también en su pensar, en su letra…De las mejores bandas que escuché jamás por encima de muchas otras buenas también… cada canción es un viaje hacia ese gran universo que tenemos dentro y que es tan desconocido como el que se ubica afuera…No por nada Munch está presente…con su filosofía de vida…grande Morgen..

    Responder

¿Cuál es tu opinión?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s